La diferencia principal es sencilla: un tiro libre directo puede entrar directamente en la portería rival; un indirecto necesita que el balón toque a otro jugador antes de entrar. No hace falta que ese segundo jugador sea compañero del lanzador. El tipo de infracción determina qué libre corresponde.

La señal que debes mirar

El árbitro levanta un brazo por encima de la cabeza para indicar un indirecto. Mantiene la señal según el procedimiento de la Regla 13. La ubicación cerca del área no convierte el saque en directo: también puede haber un indirecto dentro del área penal.

Una cesión sancionable al portero es un ejemplo de infracción que puede originar un indirecto. Una falta de contacto sancionada con libre directo tiene otra naturaleza. Decir «falta dentro del área» sin identificarla no permite concluir siempre que exista penalti.

Qué ocurre si el balón entra

La tabla resume lanzamientos correctos, sin otras infracciones y sin toque posterior de ningún jugador:

Lanzamiento Destino directo Reanudación o resultado
Libre directo Portería contraria Gol
Libre indirecto Portería contraria Saque de meta
Cualquiera de los dos Portería propia Córner rival

Si el árbitro olvidó señalar que el libre era indirecto y el balón entró directamente, existe una regla específica de repetición. Por eso no conviene aplicar la tabla sin comprobar también cómo se comunicó el saque.

Barrera y distancias

Los adversarios deben respetar normalmente 9,15 metros. Hay una excepción para quienes están en su propia línea de meta entre los postes. Cuando tres o más defensores forman una barrera, los atacantes deben mantenerse al menos a un metro de ella hasta que el balón esté en juego.

Supón que una falta indirecta se ejecuta con un pase corto a un compañero. El segundo jugador puede rematar: ya existe el toque que faltaba. Si el primero apenas amaga y el balón no se mueve claramente, no basta con llamar a eso «primer toque» para dar la jugada por iniciada.

Saque rápido y segundo contacto

El balón debe estar inmóvil y entra en juego al ser golpeado y moverse claramente. El lanzador no puede tocarlo de nuevo antes de que intervenga otro jugador. Un rebote en el larguero no elimina esa restricción.

En un saque rápido, la distancia de un rival y su conducta no son equivalentes: estar cerca no siempre significa haber impedido deliberadamente la ejecución. Si el árbitro ordenó esperar al silbato, el lanzador debe respetarlo. Para seguir la jugada, observa señal, balón, barrera y primer receptor en ese orden. Referencia: Regla 13 IFAB 2026/27, revisada el 21 de septiembre de 2026.

Guías relacionadas

← Volver a Guías de fútbol