La cesión al portero no prohíbe pasarle el balón. El problema reglamentario aparece cuando lo toca con la mano o el brazo en una situación en la que no está autorizado a hacerlo. Jugar hacia atrás con el pie puede ser completamente legal.

Qué contacto origina la infracción

Dentro de su área, el portero no puede recoger con la mano un balón que un compañero le ha enviado deliberadamente con el pie, ni recibir así directamente un saque de banda de su equipo. La regla contempla la excepción del guardameta que ha golpeado o intentado claramente golpear el balón para ponerlo en juego y después necesita recogerlo.

También existe una restricción distinta: soltar un balón que controlaba con las manos y volver a tocarlo con ellas antes de que lo haga otro jugador. Conviene separar ambos supuestos, aunque terminen con una reanudación parecida.

Pase, desvío y golpeo fallido

Imagina tres secuencias didácticas. Un central pasa con el interior hacia su guardameta, que controla con el pie: no hay cesión sancionable por ese solo hecho. En otra, el portero recoge con la mano ese mismo envío: entra en juego la prohibición. En una tercera, un balón rebota de forma no deliberada en la pierna del defensor: no basta con que el último contacto sea de un compañero para considerarlo un pase deliberado con el pie.

La intención relevante se refiere a la acción observada. Afirmar que un jugador «no quería complicar al portero» no cambia la naturaleza de un pase claramente dirigido hacia él.

¿Se puede devolver de cabeza?

Un envío normal con la cabeza, el pecho o la rodilla no se interpreta igual que un pase deliberado con el pie. Pero una maniobra preparada para eludir la prohibición puede ser sancionable aunque se termine usando otra parte del cuerpo. La regla contempla ese truco incluso si el portero no acaba tocando el balón con las manos.

Por ejemplo, levantar el balón expresamente para fabricar una devolución de cabeza no debe analizarse como si fuera un cabezazo normal durante una disputa aérea. La secuencia anterior vuelve a ser determinante.

Intento de despeje y tarjeta por un truco

La excepción exige un golpeo o intento claro de poner el balón en juego: un simple control con el pie no autoriza a recogerlo después. Imagina un pase del central y un despeje que el portero falla claramente; ese intento sí puede permitirle usar las manos.

El truco deliberado para burlar la regla se sanciona con libre indirecto y amarilla a quien lo inicia, incluido el portero si es el responsable.

Dónde se reanuda

Una cesión sancionable dentro del área produce un libre indirecto, no un penalti por defecto. Si la infracción ocurre dentro del área de meta, el punto de ejecución se traslada al lugar más cercano de su línea paralela a la línea de meta.

Para revisar una decisión, identifica origen del balón, parte del cuerpo utilizada, carácter deliberado del envío y contacto posterior del portero. Después comprueba la reanudación. No confundas esta regla con el límite de ocho segundos: aquel regula una devolución; este limita el tiempo de control con las manos. Reglas 12 y 13 IFAB 2026/27, comprobadas el 21 de septiembre de 2026.

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