El reloj de posesión concede normalmente 24 segundos para lanzar a canasta. El balón debe salir de las manos antes de agotarse el tiempo y después entrar o tocar el aro. Tras un rebote ofensivo se conceden catorce segundos, mientras que una recuperación defensiva abre normalmente una nueva posesión de veinticuatro.

Los dos relojes no cuentan lo mismo

El reloj del partido indica cuánto queda del cuarto. El de posesión limita el ataque. Un equipo puede disponer de ocho segundos de posesión cuando quedan tres minutos del periodo, o controlar el balón cuando sólo restan seis segundos de cuarto y ya no existe tiempo para consumir una posesión completa.

Pasar entre compañeros no reinicia la cuenta. Tampoco lo hace un simple toque defensivo si el rival no consigue el control. Sin esta distinción, cada intento de robo concedería al ataque una posesión nueva.

Qué lanzamiento evita la violación

El balón debe abandonar las manos antes de la señal. Puede estar en el aire cuando suene la bocina de posesión y el tiro seguirá siendo válido si entra o toca el aro. Tocar únicamente el tablero no basta para justificar un reinicio.

Ejemplo: el base lanza con 0,3 segundos, suena la bocina y el balón golpea el aro. El rebote puede disputarse. Si conserva el balón hasta que el reloj llega a cero y lanza después, el intento llega tarde aunque termine entrando.

Cuándo quedan 24, 14 o los segundos restantes

Situación habitual Reloj posterior
Robo o rebote defensivo con control 24 segundos para el nuevo ataque
Rebote ofensivo después de tocar el aro 14 segundos
Defensor desvía el balón fuera sin cambio de control ni toque de aro Se conserva el tiempo restante
Falta defensiva ordinaria y saque atacante en pista trasera 24 segundos
Falta defensiva ordinaria y saque atacante delante Se mantienen 14 o más; con menos de 14, se sube a 14

Las dos últimas filas describen faltas que se reanudan con saque, no sanciones con tiros libres ni penalizaciones especiales. Antes de aplicar una cifra hay que saber cómo se reanudará el juego.

Tres ejemplos de reinicio

Falta con dieciocho segundos. El ataque recibe una falta no de tiro, la defensa todavía no está en bonus y se saca en pista delantera. Continúa con dieciocho; no se reduce a catorce.

Falta con siete segundos. En la misma situación, el reloj sube a catorce. No se añaden catorce a los siete: el nuevo total es catorce.

Desvío fuera con cuatro segundos. Si un defensor simplemente manda un pase a la banda y el ataque conserva el saque, quedan cuatro. La interrupción no regala diez segundos adicionales.

Cómo se relaciona con los ocho segundos

Los ocho segundos obligan a llevar el balón a pista delantera. Forman parte de la posesión; no se suman a sus veinticuatro. Un equipo que tarda seis segundos en cruzar dispone normalmente de dieciocho para completar el ataque.

Una vez establecido el control delante, aparece otra restricción: la de campo atrás. Haber cruzado a tiempo no autoriza a devolver libremente el balón a la propia mitad.

Errores frecuentes al mirar el marcador

Un tiro que sólo toca tablero no concede automáticamente catorce segundos. Un balón suelto no equivale a un robo consumado. Y catorce es una nueva cuenta, no una bonificación añadida al tiempo anterior. La regla general es común a FIBA y NBA, aunque las reanudaciones especiales deben interpretarse con el reglamento correspondiente.

En 3×3 el reloj inicial es de doce segundos: esta tabla se refiere al cinco contra cinco. Revisión: 28 de septiembre de 2026.

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