Una zapatilla reglamentaria para competir depende del modelo concreto, la disciplina y las normas aplicables al evento. Llevar placa, ser de una marca conocida o estar autorizada para maratón no garantiza que pueda usarse en una carrera de pista. El Reglamento de Calzado C2.1A de World Athletics (WA), vigente desde el 20 de abril de 2026, establece requisitos de aprobación, suela, estructuras rígidas y clavos. En España se completa con las directrices de la RFEA para su ámbito nacional.
El reglamento WA de abril de 2026
El marco internacional se aplica a las World Rankings Competitions, las competiciones reconocidas para el ranking mundial, y a sus participantes. No debe trasladarse sin comprobarlo a cualquier entrenamiento, carrera recreativa o competición de categorías menores. A su vez, una federación nacional o el gestor de una instalación pueden establecer condiciones propias dentro de su competencia.
La aprobación no corresponde a una familia comercial entera: hay que identificar el nombre, la versión y el número de modelo de la zapatilla que se va a utilizar. El reglamento también distingue modelos disponibles para compra, calzado en desarrollo y adaptaciones autorizadas. Una zapatilla aprobada puede dejar de estarlo, o tener autorización limitada a determinados eventos y fechas.
Límites de suela por prueba
La tabla del apéndice 2 de C2.1A agrupa las disciplinas por el límite de grosor de suela. No conserva la antigua diferencia entre carreras cortas y largas de pista. Los límites se comprueban con el método reglamentario, no midiendo solo la espuma visible desde un lateral.
| Prueba | Límite | Condición relevante |
|---|---|---|
| Carreras de pista, excepto marcha | 20 mm, con o sin clavos. | Incluye las distancias de pista; no se aplica el límite de ruta por ser una carrera larga. |
| Saltos y lanzamiento de jabalina | 20 mm. | En todos los saltos, la suela en el centro del antepié no puede ser más alta que en el centro del talón. |
| Carreras en ruta | 40 mm. | La aprobación debe corresponder al modelo y a la disciplina. |
| Marcha en pista y en ruta | 40 mm. | La marcha en pista está expresamente separada de las demás pruebas de pista. |
| Peso, disco, martillo, campo a través, montaña y trail | No se les aplica esta tabla ni los requisitos de la sección 8. | La excepción de la sección 3.3 mantiene la prohibición de tecnología inteligente o de sensores integrada en la zapatilla; no elimina las demás normas pertinentes. |
La medición toma como referencias los centros del talón y del antepié, situados al 12 % y al 75 % de la longitud interior. Incluye los elementos que el reglamento considera parte de la suela, como los receptáculos de clavos y las protuberancias de placas de tracción. El margen previsto para el examen reglamentario no es una autorización para elegir voluntariamente una suela que exceda el límite.
En las pruebas sujetas a la sección 8, el calzado sin clavos no puede llevar más de una estructura rígida. El calzado de clavos puede incorporar la estructura adicional permitida para fijarlos o para la placa de tracción, con las restricciones de disposición del reglamento. «Tiene carbono» no equivale a «está prohibida», del mismo modo que «solo tiene una placa» no demuestra por sí solo que esté aprobada.
Clavos y zapatilla completa
La zapatilla puede tener como máximo 11 posiciones de clavos y utilizar hasta 11. En pistas al aire libre, la parte que sobresale de la suela o el talón no puede superar 9 mm; para altura y jabalina, el máximo es de 12 mm. En pistas cubiertas el máximo es de 6 mm, salvo que el fabricante de la pista o su operador permita hasta 9 mm.
Además, al menos la mitad de la longitud del clavo más próxima a la punta debe pasar por una galga cuadrada de 4 mm. El fabricante u operador de la instalación puede exigir un máximo inferior o prohibir determinadas formas o tipos, siempre con la correspondiente información a los atletas. En campo a través, las normas específicas pueden permitir clavos de mayor longitud y anchura según el terreno.
Así, una zapatilla aprobada no da permiso para montar cualquier clavo. Tampoco un clavo permitido convierte en reglamentario un modelo cuya suela no está autorizada para la prueba. La revisión se hace en dos planos: el calzado completo y los componentes que lleva, junto con las restricciones de la superficie.
Cómo comprobar el modelo aprobado
La herramienta oficial Shoe Checker permite buscar por nombre o número de modelo en la lista de WA. Antes de competir, conviene comparar el código de la etiqueta con la versión exacta de la ficha y comprobar su autorización para la disciplina y la fecha. Una captura antigua o el nombre de la caja pueden corresponder a otra versión.
Los modelos de desarrollo tienen condiciones específicas: requieren aprobación escrita, un periodo autorizado y no pueden utilizarse en eventos de las World Athletics Series, Juegos Olímpicos ni World Athletics Ultimate Championship. Las adaptaciones médicas y las ortesis también tienen su procedimiento. No es correcto tratar cualquier modificación como un simple cambio estético ni dar por aprobada una combinación de piezas de distintos modelos.
Qué se controla en España
La circular RFEA 110/2026, fechada el 17 de junio y publicada en el índice federativo el 22 de junio, regula la aplicación en pruebas de Calendario Nacional y sustituye las circulares 062/2024 y 086/2025. Exceptúa peso, disco, martillo, campo a través, montaña y trail. Estas directrices no deben presentarse como las condiciones de todos los eventos celebrados en España.
La circular diferencia una zapatilla no listada de una no autorizada. Contempla una vía para modelos fabricados antes del 1 de enero de 2016, sin modificaciones y conformes a las normas IAAF de su momento. Para modelos posteriores no listados que generen dudas razonables, puede haber sustitución o una solicitud de participación bajo protesta, sujeta al juez árbitro y a evaluación posterior. Pedirlo no garantiza que se conceda.
Si se detecta antes de competir una zapatilla no autorizada para la prueba, se pide cambiarla por un modelo autorizado; sin reemplazo, la circular impide participar. Si se detecta durante la competición, distingue carreras y concursos, con condiciones específicas para intentos, número de participantes y saltos verticales. Cambiarse de zapatillas después no recupera automáticamente resultados anteriores.
La circular excluye la aplicación de estas normas de zapatillas en competiciones Sub-16 e inferiores. Sin embargo, un atleta Sub-16 que participa en una categoría superior compite bajo las normas de esta. Por separado, las restricciones de clavos de la instalación y las condiciones del evento deben comprobarse: la excepción de categoría no es un permiso para dañar la pista.
WA reserva el procedimiento formal llamado Shoe Control a después de cada prueba y prohíbe hacerlo en la cámara de llamadas. Es distinto de las verificaciones previas de equipación, calzado y clavos, o de la detección de un modelo no autorizado que prevé la circular española. La identidad del modelo y, cuando se requieren, las fotografías y declaraciones permiten documentar la comprobación; no hay que inventar un aparato obligatorio que mida la suela en call room.
Una zapatilla, dos pruebas
Ejemplo didáctico ficticio: una atleta utiliza en 10 km en ruta un modelo aprobado para esa disciplina, con suela de 38 mm. Después quiere correr 1.500 m en pista con el mismo par. Que esté por debajo de 40 mm y haya servido en ruta no resuelve la segunda prueba: en pista el límite es de 20 mm y debe comprobarse la autorización correspondiente. El ejemplo ilustra dos ámbitos reglamentarios; no recomienda ningún producto.
Si surge una incidencia, la decisión corresponde a los jueces y al juez árbitro según sus funciones. Para evitarla, la comprobación útil es concreta: modelo exacto, disciplina, edición de las normas, fecha de aprobación y clavos admitidos en esa instalación.
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