Correr por calles significa mantenerse dentro del recorrido asignado durante toda la carrera o durante el tramo que indiquen las reglas. Pasar a calle libre permite utilizar el recorrido común a partir de una referencia concreta; no autoriza a obstaculizar ni a recortar por el interior. Una pisada sobre una línea no produce siempre la misma decisión: importan el tramo, el tipo de contacto, las excepciones, la ventaja material y la posible interferencia.

Pruebas que se corren por calles

En el óvalo estándar de 400 m, las carreras individuales hasta 400 m inclusive se disputan por calles hasta la llegada. En las curvas, las salidas se escalonan para igualar las distancias. Las calles exteriores no regalan metros por aparecer más adelantadas en la salida.

Carreras individuales: recorrido por calles según la pista
Prueba Óvalo estándar de 400 m Óvalo estándar de 200 m
100 m Recta completa por calles. La recta debe cumplir sus requisitos específicos.
200 m Por calles toda la prueba. Por calles toda la vuelta.
400 m Por calles toda la vuelta. Por calles hasta el final de la segunda curva; después, recorrido común.
800 m En el formato habitual, por calles hasta después de la primera curva. Si empieza por calles, se mantienen hasta después de la segunda curva; existen otras salidas.

La tabla resume pruebas individuales; los relevos tienen sus propias postas y zonas. Una salida por calles tampoco implica tacos en toda distancia: los 800 m tienen salida de pie. El procedimiento de salida baja y tacos se rige por otro criterio.

La línea de calle libre

La línea de calle libre es una referencia curva que señala cuándo puede abandonarse la calle asignada. En los 800 m del óvalo de 400 m se encuentra después de la primera curva. En pista corta, una salida por calles de 800 m utiliza la referencia después de la segunda curva. El formato puede prever salidas agrupadas con condiciones distintas; hay que escuchar la instrucción correspondiente.

La regla habla del borde más cercano de esa línea. Incorporarse antes, por dentro, constituye una infracción específica; no basta con que otro corredor ya haya cambiado de trayectoria. Después de la referencia, la incorporación debe respetar a los demás.

Infracciones y excepciones

En curva, durante un tramo por calles, no se debe pisar ni correr sobre la línea interior izquierda o por dentro de ella; en la calle 1, el límite es el bordillo o la línea que marca el borde interior de la pista. Cuando ya se corre sin calles, la referencia es el bordillo o la línea del borde interior aplicable. Las excepciones no son intercambiables.

La edición 2026 de las reglas técnicas contempla ser empujado o forzado fuera del recorrido, salir de la calle en recta o por su lado exterior en curva, y determinados contactos únicos con el límite interior. Para aplicar esas excepciones no debe haber obstrucción que impida avanzar a otro atleta ni ventaja material.

En un tramo por calles, la excepción del contacto único exige tocar una vez la línea interior o, en la calle 1, el bordillo o la línea del borde interior en curva; no cubre cualquier apoyo completamente más allá de ella. En un tramo sin calles, existe una excepción para un único apoyo sobre el bordillo o la línea, o completamente por encima de ese límite. En pruebas con varias rondas, esas acciones se acumulan dentro de la misma prueba: una segunda acción de esos tipos implica descalificación, aunque ocurra en otra ronda. En combinadas no se arrastra a la carrera siguiente.

Ejemplo didáctico: una corredora ficticia sale de su calle en la recta sin estorbar ni obtener ventaja. Esa situación puede entrar en una excepción. Otra toca una vez la línea interior en una curva por calles y vuelve a tocarla en la final de la misma prueba: no dispone de un contacto nuevo permitido en cada ronda. Son casos distintos, aunque ambas imágenes muestren un pie cerca de una raya.

Obstrucciones y decisión arbitral

La ventaja material incluye mejorar la posición o escapar de un encierro utilizando el interior prohibido. Haber sido empujado no permite seguir por dentro hasta adelantar. El contacto entre corredores también necesita contexto: el juez árbitro determina la responsabilidad y si la progresión de alguien quedó perjudicada.

Ante una obstrucción grave, las reglas permiten determinadas medidas, como repetir la carrera o dar acceso a una ronda posterior al afectado, según las condiciones del caso. No son consecuencias automáticas de cualquier roce. La decisión se contrasta con informes, imágenes y el acta; un fotograma aislado no establece toda la secuencia. Las siglas DQ indican descalificación, pero la referencia a la regla y la resolución explican su motivo.

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