La tarjeta amarilla comunica una amonestación y la roja, una expulsión. No son simplemente dos grados de una misma falta: también pueden sancionar conductas como protestar o retrasar la reanudación del juego.
Cuándo puede mostrarse una amarilla
La Regla 12 de IFAB incluye, entre otros motivos, conducta antideportiva, protestas, retrasos en la reanudación y reiteración de infracciones. No fija un número universal de faltas a partir del cual deba aparecer una tarjeta por persistencia.
Una segunda amonestación en el mismo partido supone la expulsión. Dos infracciones distintas merecedoras de amarilla pueden sancionarse por separado aunque ocurran muy cerca en el tiempo.
La roja directa es otra decisión
El juego brusco grave, la conducta violenta y el lenguaje o las acciones ofensivas son ejemplos de expulsión. Impedir una ocasión manifiesta de gol requiere valorar sus circunstancias; no toda falta del «último defensa» recibe automáticamente la misma sanción.
| Registro | Qué debes distinguir |
|---|---|
| Una amarilla | Amonestación, sin expulsión por esa tarjeta |
| Segunda amarilla y roja | Expulsión por doble amonestación |
| Roja directa | Expulsión por el motivo correspondiente, sin necesitar una amarilla previa |
No todas las tarjetas son de jugadores en el campo
Las tarjetas pueden mostrarse a jugadores, suplentes, sustituidos y miembros del cuerpo técnico. Para leer una ficha, identifica quién la recibió y en qué condición. Una amonestación al banquillo no describe una falta cometida por uno de los once jugadores que estaban disputando el balón.
El acta y la sanción posterior
No deduzcas el número de partidos de suspensión solo a partir del color de la tarjeta. La sanción posterior depende de la normativa disciplinaria aplicable y de la resolución correspondiente. Tampoco traslades el ciclo de amarillas de una competición a otra sin verificarlo.
Una anotación útil conserva cuatro campos: minuto, destinatario, tipo de tarjeta y motivo recogido en la documentación oficial. Si el dato procede de un directo provisional, identifícalo como tal hasta comprobar el acta o la resolución.
Un ejemplo para leer las estadísticas
Imagina que una tabla muestra 14 faltas de A y 8 de B, pero B recibe más amarillas. Eso no prueba por sí solo un error: el recuento de faltas no informa de su gravedad ni incluye necesariamente todas las conductas amonestables.
Para un análisis, revisa las acciones relevantes y sus circunstancias. Para un mercado de tarjetas, usa su unidad de liquidación: número de tarjetas y puntos por tarjetas son preguntas distintas.
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Fuentes y método
IFAB, Regla 12, edición 2026/27. Pauta de lectura y ejemplo propios; las suspensiones requieren la normativa de la competición.
